
Desde hace muchos años se escucha hablar de cambios, de energías, de fechas significativas, de puntos de inflexión, pero la verdad es que no pasa nada. Todo sigue igual. O eso parece. Al menos nada relevante que se vea, excepto en el interior de muchas personas.
No somos el trabajo que realizamos, ni el estatus social que hemos adquirido. Somos seres espirituales encarnados en la experiencia de ser humanos para probar si merecemos la divinidad. Puede parecer que nuestra contribución en este planeta sea insignificante comparada con la complejidad del mundo y los poderes fácticos que lo dominan, pero no es así. Igual que una diminuta aguja de acupuntura puede afectar un organismo tan grande como un ser humano, cada uno de nosotros podemos actuar como agujas de acupuntura en este planeta. Es nuestra obligación y también nuestro propósito.
Willy M. Olsen relata aquí un trabajo real que le llevó a las ocho esquinas de este planeta. No se trata de hacer lo mismo, ni de comparar. Todas las piezas del reloj son igual de importantes y necesarias para que funcione, desde las más vistosas hasta las más recónditas aparentemente insignificantes.
El objetivo de relatar este viaje es inspirar a otros a convertirse en sus propias agujas de acupuntura y sembrar su legado energético en este mundo.
Así empezó esta historia...
Hace unos años, Willy M. Olsen descubrió una matriz de números que estructura esta realidad y que concluyó que el Nombre de Dios. Una sensación empezó a crecer en él. Una de esas intuiciones que uno no puede ignorar y que crece como una semilla que se transforma en árbol. ¿Como se podría relacionar el concept de la matriz físicamente con nuestro mundo?
Y si… Y si encajamos las 8 esquinas de un cubo dentro de la esfera de nuestro planeta. ¿Tocarían tierra estas 8 esquinas? Hay que considerar que más de un 70% de la superficie de nuestro querido planeta es agua.
Empezaron los cálculos… El diámetro de Ecuatorial es algo mayor que el que va de Norte a Sur, así que el resultado no era un punto exacto sino un área pequeña. Aun así, no existía una combinación exacta donde las 8 esquinas tocasen tierra. Siempre había una que caía en agua. Y es que hay mucha agua en este mundo. Y entonces surgió con una combinación que tenía sentido y encajaba suficientemente en las medidas del lado del cubo.
La clave la dió la Isla de Pascua. Una pequeña isla en mitad del sur del océano Pacífico. Es una pequeña isla solitaria, ni siquiera un archipiélago, rodeada por casi 4.000 km de agua en todas direcciones. Realmente pareció una señal, una baliza en esta búsqueda. Y así fue.
La Isla de Pascua conectaba con otro punto: Hawaii. De ahí salieron todos los puntos, con cierta laxitud pero mucho significado, excepto el último que lamentablemente también caía en agua. Fue frustrante porque los puntos que coincidían bien tenían mucho sentido, pero el ultimo caía en el Atlántico, un poco al noreste de la ciudad de Fortaleza en Brasil. ¿O habría allí otra isla perdida?
Y efectivamente así fue. Otra baliza, una isla solitaria en el Atlántico como la isla de Peter Pan en el país de Nunca Jamás.
Había encontrado lo 8 puntos ¿Y ahora qué?
Willy M. Olsen tuvo la certeza de que aquellos 8 puntos actuaban como una combinación que desbloquea un teléfono móvil. Si los visitaba quizá podría ayudar a desbloquear este mundo y que los cambios interiores y energéticos que anhelan tantas personas se pudieran manifestar mejor. No es que al desbloquear esta combinación tuviera que pasar nada especial. Es como si desbloqueamos un móvil. Entonces ya podremos acceder y activar sus aplicaciones, hacer llamadas y utilizarlo. Esto no es posible mientras el movil permanece bloqueado.
El periplo resultó alucinante porque al contrario que otros viajes en los que se planifica qué hacer y unos objetivos, Willy M. Olsen no tenía ni idea de qué hacer en cada uno de estos puntos, ni qué iba a pasar. Empecemos esta película...
Sólo tenía una certeza. El primer punto era Ilulissat, un pueblo de Groenlandia, y allí Willy M. Olsen tenia que conectar con la Aurora Boreal.
La Aurora es un fenómeno visible que se genera cuando el campo magnético de la Tierra desvía las partículas de plasma y la radiación electromagnética resultantes de las tormentas solares. Si no fuese por este campo magnético, la vida de la tierra se freiría como un pollo en un microondas.
Sin embargo, la aurora, aunque es un fenómeno que pasa todo el tiempo, no es tan fácil de ver porque oscila en intensidad, y en más 300 km. a un lado u otro del polo norte (y sur). Hace falta que sea de noche, y que además la noche sea clara para que sea visible. No es tan fácil de ver como se vende en algunos folletos. Lo ideal es ir en invierno, cuando la noche es larga en el polo norte, pero el tiempo no acompaña, porque es invierno.
El primer punto y objetivo era conectar con la aurora boreal en Groenlandia, la manifestación electromagnética del aura del planeta.
Pero había otras dificultades añadidas además de lo esquivo del fenómeno. Esta conexión tenía que efectuarse en una fecha en concreto: El 22 del 2 del 2022. Pero en esta fecha, y desde el año anterior, el mundo había colapsado a causa de la Pandemia de COVID. La mayoría de las fronteras estaban cerradas o casi, y máxime en los lugares lejanos y distantes donde no se contaban con muchos recursos sanitarios.
Willy M. Olsen tenia fe, así que compró sus billetes de avión con antelación en mitad de la pandemia para los pocos vuelos que había hacia Groenlandia, pero dos meses antes de viajar, la variante Omicron del COVID vino a recrudecer la situación. Para mayor dificultad, él no se había vacunado, ni tenia intención de hacerlo. Había pasado el COVID y se consideraba suficientemente inmunizado, pero habían pasado más de seis meses y su certificado de inmunidad no valía para viajar, y menos a Groenlandia, donde exigían una inmunidad de máximo dos meses. Estaba desesperado. ¿Qué podía hacer?
Pensó en falsificar un certificado, pero consideró que esa no era la manera de arrancar un viaje espiritual. También pensó que todo aquel viaje era una paranoia que se había inventado y que debía asumir que se había equivocado, perder los vuelos y dejarlo estar. Pero dos semanas antes de la fecha, a punto de abandonar, rezó: “Señor, no es justo que las personas que dirigen este mundo puedan manipular a su antojo, mentir, hacer trampas y tropelías. Yo quiero hacer mi viaje no desde la falsedad y la mentira, pero no es justo jugar con unas reglas amañadas. Si mi intuición es correcta ayúdame a poder realizar este viaje.”
Por resumir la historia, al día siguiente, por una especie de error informático, le renovaron su certificado de inmunidad COVID que le permitía viajar. Willy M. Olsen rompió a llorar, y poco después embarcó para Groenlandia.
Groenlandia y los glaciares son realmente espectaculares. El tiempo no era bueno. La temperatura de 30 a 40 grados bajo cero. Recorrió la zona en barco, en trineo de perros, y durmió en un igloo. Exactamente la noche del 22 de febrero del 2022, al día siguiente de su aterrizaje en Groenlandia, experimentó la aurora boreal, y un fotógrafo que llevaba tres semanas en aquel lugar para poderla retratar le hizo una foto increíble para recordarlo.
Así comenzó el día 1 de un periplo inimaginable.
El siguiente punto del viaje fue en Leh, capital de el Ladakh, al norte de la India, en el Himalaya. Este lugar se llama el pequeño Tibet o el techo espiritual del mundo. Allí sólo hay templos y cuarteles militares, ya que es una zona en conflicto permanente por el agua que nace esas montañas. Allí Willy M. Olsen recorrió en solitario unos 1000 km en moto, durmiendo en templos y poblados, y luego hizo un trekking en el Sham Valley (Shambala).
Después del Himalaya, el recorrido le llevo a Sudáfrica. A un lugar llamado la ventana de Dios en las montañas del Dragón, Drakkenberg, a cuyos pies se despliega el parque Kruger, que es como una nación de animales y vida. Sudáfrica también se considera la cuna de la humanidad.
El orden de los viajes y las fechas fueron claves.
En este punto, Willy M. Olsen consideraba que su objetivo era visitar cada puntos y que con esa interacción energética y las revelaciones que iba teniendo en cada uno sería suficiente, pero no fue así.
La combinación no consistía simplemente en visitar 8 puntos. De la misma manera que conocer los 8 números de una clave no significa que la clave sea correcta. Los puntos seguían un orden específico. Había acertado con los tres primeros por pura buena intuición, pero con el cuarto no. Así que el día anterior a embarcar recibió una notificación informando que todos los vuelos con destino a Fernando de Noronha, la isla solitaria del Atlántico, se cancelaban sin fecha de reapertura. Fue el 12 de Octubre de 2022.
Esa cancelación le hizo reflexionar y le mostró no sólo el orden de visita de los puntos, sino también las fechas. No sólo había que visitar los puntos en un orden específico, sino también en unas fechas señaladas.
En su momento, su vuelo a la India se había retrasado 3 días. Al mirarlo retrospectivamente constató que debido al retraso, el viaje encajó justo en entre el día 90 y 99 contando como día 1 el 22 de febrero de 2022, cuando se produjo la conexión con la aurora boreal. El punto álgido del tercer viaje, el de Sudáfrica, ocurrió en el día 161, número que representa a Phi, la proporción dorada (1,61) y que es la proporción que rige la semejanza entre dios y los seres humanos como se explica en el documental de La Firma de Dios.
El viaje preliminar al cuarto punto se había cancelado. Willy M. Olsen se percató entonces de que las fechas de visita de los restantes puntos estaban predeterminadas.
El cuarte punto correspondía finalmente a la isla de Pascua en los días 360 a 369 desde el inicio, sin embargo, la isla llevaba dos años cerrada al exterior y a las visitas por causa del COVID. Decían que iban a abrirla, pero eso no ocurría. ¿Cómo llegaría hasta allí en las fechas indicadas? Lo mismo pasaba en el norte de Australia, el Kakadú, una zona que por lo tempestuoso del clima y peligrosidad natural se abría pocos meses al año.
Apenas unas semanas tras la cancelación y el establecimiento de las fechas, se abrió el aeropuerto de la Isla de Pascua, también llamada Te Pito Kura, el ombligo del mundo. Y pudo llegar allí en las fechas señaladas.
La Isla de Pascua es un sitio especial. No sólo por los Moais o Arina Ora. Sobre todo se asombró cómo pudieron los polinesios llegar a aquel islote solitario, en medio del océano Pacífico Sur. Ni siquiera es un archipiélago. Es una isla aislada rodeada por casi 4000 km de agua en todas las direcciones.
El siguiente destino fue Australia, el llamado Territorio Norte, donde está el famoso Ulurú y el menos conocido Kakadú.
En el Kakadú, en el norte de Australia, debía de conectar con el espíritu de la tierra. Maravillosamente, el día 444 del viaje, en mitad de las montañas. Los aborígenes habían puesto un solitario cartel en una montaña del Kakadú que decía: Bienvenido al Espíritu de la Tierra. ¡Maravilloso!
El sexto punto del periplo fue Hawaii. La naturaleza se manifestó allí de manera mágica y preciosa. El día 505 estaba en Hawaii y pudo conectar con los 4 elementos de una manera poco descriptible. Ni siquiera las fotos hicieron justicia a lo que pudo ver y experimentar.
Ya llevaba 6 puntos completados. Illulisat en Groenlandia, Ladakh en el Himalaya, Las montañas del dragón en Sudáfrica, la Isla de Pascua, El Kakadú en Australia, y Hawaii.
El séptimo punto sería Fernando de Noronha, donde realizaría la conexión con el agua. ¡Y qué mejor manera que conectar con el agua que bucear! Esta lugar realmente paradisiaco. La vida marina bulle por todos lados. El agua es el sistema operativo del universo y de la vida. Hay tanto que hablar y explicar sobre el agua. Un poco se explica en el final del documental sobre El Lenguaje de los Números.
La fecha clave de este viaje sería el día 666 contando desde el día 1.
¡Agua salada, alma lavada! es el lema de esta isla.
Quedaba el último punto para completar el desbloqueo. Era en la Antártida.
Curiosamente, esta aventura que se había iniciado durante la campaña Omicron de la pandemia COVID finalizaba recorriendo las islas Omicron de la Antártida, que se llaman Coronation, Delta, Deception... Esta y otras muchas coincidencias sembraron la certeza en Willy M. Olsen de que este podría ser su último viaje. ¿Qué hacer? Tenía mujer y tres hijos pequeños.
Su mujer se enfadó mucho con toda la razón. ¿Qué era más importante? ¿Su familia o este viaje? Sin embargo, Willy tenia la certeza de que si no completaba su misión su alma perdería el propósito de seguir en este mundo. Había un riesgo en la etapa final de este periplo, pero decidió encomendarse. Willy M. Olsen trató de dejar las cosas relativamente arregladas en su empresa, y con sus finanzas en caso de no regresar.
Era imposible llegar al punto correcto de la Antártida según la matriz planetaria, pero llegar hasta cualquier punto de la Antártida valdría como prueba suficiente para completar el desbloqueo. La mayoría de los cruceros que surcan esos hielos no pisan la Antártida. Se quedan remoloneando por sus islas. Pocos navíos se aventuran más allá del círculo polar antártico. Necesitan tener una clasificación especial para navegar por el hielo. El tiempo en la Antártida es impredecible de un día para otro, por lo que la ruta la decide el capitán sobre la marcha. Willy M. Olsen se embarcó en el MS Seaventure, un barco preparado para el hielo y las tormentas que pretendía cruzar el círculo polar ártico cerca de las fechas indicadas.
Una tormenta decidió al capitán a acelerar su rumbo. El viaje se había iniciado el 22-02-2022, una fecha especialmente capicúa cuya estructura emulaba la matriz. Willy M. Olsen conectó con la aurora boreal cerca del paralelo 66ª99' en esa fecha, el día 1, 2 y 3. Tenía que llegar a la Antártida 720 días después del día 1. El 12-02-2024, justo 720 días después el MS Seaventure atravesaba el paralelo 66º33', es decir el círculo polar antártico. Al día siguiente se celebró con un desembarco en la Antártida continental. Ese día, el 13 de febrero todo el barco hizo una celebración. Ese día también era el cumpleaños de Willy M. Olsen. Una aplicación de localización de estrellas planetas reveló que todos los planetas se encontraban alineados en el horizonte, como una fila de espectadores.
No pasó nada fuera de lo normal durante el viaje. Resultó ser una travesía segura, amena, y con maravillosos avivamientos de ballenas jorobadas, pingüinos de varias especies, focas, y alguna orca. Hacia el final, antes de salir de aquella burbuja antártica, Willy M. Olsen vivió una meditación en la que le renovaron su contrato del alma para seguir en este mundo. Fue uno de los momentos más bonitos e impactantes de su vida. Su vida pudo continuar, y su alma se quedó allí, a cargo de una especie de máquina planetaria que todavía esta desentrañando cómo utilizar, pero que será necesaria para canalizar los acontecimientos que acontecerán entre los años 2030 y 2033, no a escala humana, sino planetaria y del sistema solar.
El propósito de este viaje era demostrar la madurez espiritual que alberga este planeta y permitir su integración completa y definitiva en la verdadera realidad.
Mediante este desbloqueo se solicitó que aquellas almas que han demostrado superar la etapa de espiritualidad infantil y adolescente que todavía aqueja a muchos de los habitantes de este mundo, ya sean humanos o no, puedan acceder a manifestar su plena potencialidad en proporción a su nivel de responsabilidad e integridad espiritual.
Willy M. Olsen solicitó que se le permitiese completar esta misión con buena seguridad, buena salud y respeto a todos los niveles tanto para su persona y los suyos, y que pudiera retornar a su vida junto a ellos.
Este fue el compromiso adquirido por todos los seres que atestiguaron la integridad y cumplimiento de todos los procesos interiores y exteriores y manifestaciones acaecidas durante la conexión con esta matriz planetaria.
Willy M. Olsen solicito que se aceptase su tránsito hacia el paralelo 66º 33’ de la Antártida como punto válido para completar las ocho claves de este desbloqueo de la matriz planetaria dada la imposibilidad física que con los medios a mi alcance tenía para llegar al punto exacto dentro del continente de la Antártida.
Este relato, y toda esta web, se comparte aquí para dar las gracias por esta experiencia y por renovar su contrato en este mundo.
| Dia | Punto | Lugar | Energía | Implicación | Fecha |
| 001 | Ilulissat | 66º 99’ | Aurora Boreal | Aura Planeta | 22-02-2022 |
| 090 | Ladakh | Himalaya | Alma | Contrato | 23-05-2022 |
| 161 | Kruger - Drakkenberg | Suáfrica | Vida | Origen | 02-08-2022 |
| 363 | Isla de Pascua | Pacífico | Seres | Testigos | 20-02-2023 |
| 444 | Kakadu - Uluru | Australia | Espíritu | de la Tierra | 12-05-2023 |
| 505 | Hawaii | Pacífico | Materia | 4 elementos | 12-07-2023 |
| 666 | Fernando de Noronha | Brasil | Agua | Sist. Operativo | 20-12-2023 |
| 720 | Antártida | 66º 33’ | Energía | Desbloqueo | 12-02-2024 |
Este relato es un breve resumen de un periplo lleno de coincidencias asombrosas, magia, aventura y revelaciones que trato de compartir a través de esta web.
Cualquier parecido con la realidad, es pura realidad.